Buscar en este blog

jueves, 16 de noviembre de 2017

De parte de Lara

                                                
                                                                             

Cuando salga de aquí, te reconoceré por la voz.
Después de nueve meses, escuchándote desde dentro,
no me será difícil, reconocerte por la voz.
Te buscaré con la mirada, y aunque tal vez,
sea incapaz de definir las facciones de tu rostro,
sabré que eres tu quien me ha sabido guardar.
Antes de ser, cuando apenas era una semilla,
a formarme, a componerme, a distinguirme, a crecer…
Sabré que eres tú quien me ha salvado:
cuando no era más que la promesa de algo,
la esperanza de alguien…después de nueve meses,
te reconoceré por la voz, y sabré que eres tú.


Que me abrazarás, que me mirarás con las mismas pupilas
que tantas noches soñaron, imaginando los resquicios de mi rostro.
Los dibujos que esbozaría mi cara al expresar mi alma:
Y sabré que eres tú y que vas a cuidarme.
Durante tantos meses, tantos días, siendo parte de ti.
Y sabrás, que yo también te imaginé.
Cuando estaba en tu vientre, alojada entre esos órganos,
que antes de formarme, ya estaban ahí…yo también:
Soñaba tu cara, dibujaba el tono de tu voz, esbozaba su timbre,
sombreaba sus cadencias, porque desde dentro de ti,
abrigada por tu calor, yo ya te quería… y sabrás,
que estoy deseando llegar, deseando nacer,
deseando mirarte a la cara y sincronizar,
para que con el paso de los días, te pueda decir,

Todo cuanto eres para mí…mamá…

lunes, 9 de octubre de 2017

De mi puño y letra


En estos patrióticos días de levantamiento de bandera,
yo apelo a tu mirada.

En estas turbias horas de apropiación indebida del lenguaje,
de señalamiento, de acusaciones infantiloides, de juegos de falsa bandera;
en estas sucias semanas de instrumentalización de las masas:
subrayo la libertad, de quien solo considera levantar la voz,
cuando el amor se ve amenazado.

Si no son felices con la paz no serán felices con nada.
Si para conseguir lo que anhela, esta civilización
sólo contempla la revuelta, poco han aprendido, me temo...
Poco meditan aquellos que se dejan llevar,
por discursos impregnados de rabia desesperada.

Cuando se trata de violencia, cualquier tiempo es poco,
la épica será subrayada por los años que precedieron al logro,
no por la sangre que salpicó la consecución del mismo.

No se engañen...no hay héroes ya, en esta sociedad renacida.
El que toma las calles es el pueblo, no el político acostumbrado después,
a salir exiliado con billete de primera clase;

No se engañen pues, los que crean ir directos al sueño deseado:
¿Cuantos murieron luchando por la tierra prometida y acabaron enterrados...?
Si tenemos boca es para hablar, y si existe democracia es para alcanzar
nuestras pretensiones por la vía racional.

No se engañen los que insultan, los que lloran victimizando,
los violentos que señalan las armas, que hacen doblar las campanas;
si preferimos el conflicto sólo por capricho de unos pocos,
es que no hemos aprendido nada;
en estos días de debilidad cerebral y políticos hormonados,
yo apelo a la paz de los que piensan:
No se engañen, si les obligan a conseguir lo que desean por el uso de la fuerza,
son ustedes escudo, y les aseguro que no es un héroe, sino un déspota,
quien les lidera.

En estos días de conflicto identitario,
yo me confieso residente en tus pestañas, nacido en cualquier año,
y natural de tu sonrisa.