InspiracióN
fecundaba su memoria.
Plagaba sus sesos de huevos,
que eclosionaban derramando
ardientes lenguas de lava
y recordaba su mirada,
y se ahogaba en sus pupilas,
y notaba en las tripas
por su ausencia, ardiendo
lacerantes llagas.
Cuando la nostalgia cristalizaba
crecían colmenas de dudas,
crisálidas, de mariposas muertas.
Abejas, iracundas,
revoloteaban insidiosas,
agitando sus aletas plomizas,
como peces de ceniza,
naufragando en aguas pantanosas.
Como esas veces en las que solo podía escribir si la recordaba.
Cuando el dolor fecundaba con sus recuerdos su memoria,
y entre la simbiosis insomne de las larvas
se sucedían los versos y fluían:
como tormentas monstruosas,
desencadenadas imparables las palabras.

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